En su reciente discurso de rendición de cuentas, el 27 de febrero el presidente Abinader presentó un panorama de la salud pública totalmente opuesto a la realidad que vive la población dominicana. El mandatario simuló un sistema avanzado, humano y preventivo, ignorando lo que el pueblo recibe día tras día: servicios de baja calidad, desarticulados, con escasa capacidad resolutiva y altos riesgos de mortalidad. El Abandono de la Atención Primaria Es falso que este gobierno haya priorizado la Estrategia de Atención Primaria. Por el contrario, el abandono de los Centros de Primer Nivel (CPN) es evidente: El 60% de estos establecimientos son atendidos únicamente por médicos pasantes. El 70% de las farmacias en dichas unidades carecen de tarjetas de control de inventario para la actualización de medicamentos. El 30% de los centros no disponen de equipos médicos adecuados y el 45% presenta serias limitaciones de espacio físico. Esta falta de apoyo se refleja en la baja inversión. Mientras el Servicio Nacional de Salud (SNS) destina el 70% de su presupuesto a hospitales y medicina especializada, solo asigna un 12% a la Atención Primaria (APS), cuando lo ideal sería, al menos, un 30%. Asimismo, el SeNaSa gasta el 33% de sus recursos en atención especializada y apenas un 1% en promoción de la salud, según datos publicados por UNICEF en 2022.

Hospitales: Fachadas e Ineficiencia El presidente destacó como logro la creación de tres unidades de pie diabético, pero esto solo confirma el fracaso en las políticas de prevención de enfermedades crónicas. Además, presumir más de 7 millones de consultas y 28 millones de análisis de laboratorio en 2025 no es un éxito; es el síntoma de una medicina preventiva inoperante que obliga al ciudadano a saturar los niveles especializados. La gestión actual ha instaurado un estilo de “inauguraciones incompletas”. Entregas de infraestructuras sin equipos, personal insuficiente y vicios de construcción que dificultan el servicio: Hospital San Vicente de Paúl: Presentado como un gran hito, ya muestra filtraciones, desprendimiento de techos y equipos dañados. Hospital Ramón Matías Mella (Dajabón): Continúa sin terminarse y sin equipamiento. Hospital Simón Striddels (Azua): Sufrió el colapso total del techo en su segundo nivel durante la remodelación. Hospital Dr. Teófilo Hernández (El Seibo): Con un presupuesto inicial de 39.8 millones y recibido con un 30% de avance, sigue inconcluso. Peor aún, las autoridades han incrementado su presupuesto a 629 millones de pesos, una situación que el gobierno debe explicar con urgencia. Silencio ante la Crisis y la Corrupción: Resulta contradictorio que, tras anunciar una inversión de más de 5,000 millones de pesos en equipos, hospitales como el Antonio Yapor Heded (Nagua) o el Nuestra Señora de Regla (Baní) carezcan de lo esencial. Finalmente, el presidente guardó silencio sobre temas críticos: 1.La falta de una política integral para reducir la morbi-mortalidad por accidentes de tránsito. 2.El desfalco del SeNaSa, un hecho sin precedentes que afecta la Seguridad Social, la salud y la calidad de vida. 3.Los diversos escándalos de corrupción que han salpicado al sistema de salud bajo esta administración. El discurso del mandatario es una burla para una sociedad que esperaba el cambio prometido, por lo que, Fuerza del Pueblo exige enérgicamente una reorientación inmediata de las políticas de salud que garantice una vida digna a todos los dominicanos.

En su reciente discurso de rendición de cuentas, el 27 de febrero el presidente Abinader presentó un panorama de la salud pública totalmente opuesto a la realidad que vive la población dominicana. El mandatario simuló un sistema avanzado, humano y preventivo, ignorando lo que el pueblo recibe día tras día: servicios de baja calidad, desarticulados, con escasa capacidad resolutiva y altos riesgos de mortalidad. El Abandono de la Atención Primaria Es falso que este gobierno haya priorizado la Estrategia de Atención Primaria. Por el contrario, el abandono de los Centros de Primer Nivel (CPN) es evidente: El 60% de estos establecimientos son atendidos únicamente por médicos pasantes. El 70% de las farmacias en dichas unidades carecen de tarjetas de control de inventario para la actualización de medicamentos. El 30% de los centros no disponen de equipos médicos adecuados y el 45% presenta serias limitaciones de espacio físico. Esta falta de apoyo se refleja en la baja inversión. Mientras el Servicio Nacional de Salud (SNS) destina el 70% de su presupuesto a hospitales y medicina especializada, solo asigna un 12% a la Atención Primaria (APS), cuando lo ideal sería, al menos, un 30%. Asimismo, el SeNaSa gasta el 33% de sus recursos en atención especializada y apenas un 1% en promoción de la salud, según datos publicados por UNICEF en 2022.

Hospitales: Fachadas e Ineficiencia El presidente destacó como logro la creación de tres unidades de pie diabético, pero esto solo confirma el fracaso en las políticas de prevención de enfermedades crónicas. Además, presumir más de 7 millones de consultas y 28 millones de análisis de laboratorio en 2025 no es un éxito; es el síntoma de una medicina preventiva inoperante que obliga al ciudadano a saturar los niveles especializados. La gestión actual ha instaurado un estilo de “inauguraciones incompletas”. Entregas de infraestructuras sin equipos, personal insuficiente y vicios de construcción que dificultan el servicio: Hospital San Vicente de Paúl: Presentado como un gran hito, ya muestra filtraciones, desprendimiento de techos y equipos dañados. Hospital Ramón Matías Mella (Dajabón): Continúa sin terminarse y sin equipamiento. Hospital Simón Striddels (Azua): Sufrió el colapso total del techo en su segundo nivel durante la remodelación. Hospital Dr. Teófilo Hernández (El Seibo): Con un presupuesto inicial de 39.8 millones y recibido con un 30% de avance, sigue inconcluso. Peor aún, las autoridades han incrementado su presupuesto a 629 millones de pesos, una situación que el gobierno debe explicar con urgencia. Silencio ante la Crisis y la Corrupción: Resulta contradictorio que, tras anunciar una inversión de más de 5,000 millones de pesos en equipos, hospitales como el Antonio Yapor Heded (Nagua) o el Nuestra Señora de Regla (Baní) carezcan de lo esencial. Finalmente, el presidente guardó silencio sobre temas críticos: 1.La falta de una política integral para reducir la morbi-mortalidad por accidentes de tránsito. 2.El desfalco del SeNaSa, un hecho sin precedentes que afecta la Seguridad Social, la salud y la calidad de vida. 3.Los diversos escándalos de corrupción que han salpicado al sistema de salud bajo esta administración. El discurso del mandatario es una burla para una sociedad que esperaba el cambio prometido, por lo que, Fuerza del Pueblo exige enérgicamente una reorientación inmediata de las políticas de salud que garantice una vida digna a todos los dominicanos.